ALGUIEN TE MENCIONÓ EN SU HISTORIA:
- nosotrasblg

- 23 sept 2019
- 3 Min. de lectura
¡Qué bien lo hiciste! ¡Gracias por todo tu trabajo! ¡Felicidades por este logro! ¡Te ves muy bien!
Toda persona necesita escuchar estás palabras de vez en cuando. A todos nos encanta saber qué hicimos las cosas bien o que los demás reconozcan nuestro esfuerzo y talento.
Como mujeres, no se diga, desde las más pequeñas que buscan el reconocimiento de sus papás, hasta las más grandes buscando el reconocimiento de sus hijos. En la casa, en el trabajo, en la escuela, en la iglesia y en todas las áreas de nuestra vida siempre es refrescante escuchar palabras de reconocimiento y agradecimiento.
Así como lo mencioné arriba, todas necesitamos escuchar esto de vez en cuando, pero ¿qué pasa cuando no las escuchamos en buen rato? Comenzamos a desanimarnos, a cuestionar si realmente estamos haciendo un buen trabajo o si somos suficientemente capaces para nuestra tarea.
Comenzamos a sentirnos la víctima, a guardar rencor en contra de esas personas que no nos reconocen y perdemos perspectiva.
Es impresionante cómo las redes sociales han maximizado este sentir en nosotras. Ya no sólo se trata de recibir palabras de agradecimiento en privado sino queremos ese post de Instagram público para que todo el mundo se entere.
La realidad es que nos hemos vuelto tan dependientes del reconocimiento y estamos tan sedientas por el halago, que hemos perdido de vista la razón de hacer lo que hacemos. Hemos dejado que nuestra identidad sea dictada por lo que dicen otras de nosotras.

Amiga mía, sí vivimos por la adulación de los demás, estamos limitando la obra de Dios en nuestras vidas. Sí vivimos esperando ese reconocimiento de los demás, nunca podremos reconocer que todo lo bueno que somos o tenemos viene solamente de Él. No siempre podrás darle gusto a las personas y si dejas que los halagos te construyan, en el momento que llegue la crítica, está te va a destruir.
”Estamos seguros de todo esto debido a la gran confianza que tenemos en Dios por medio de Cristo. No es que pensemos que estamos capacitados para hacer algo por nuestra propia cuenta. Nuestra aptitud proviene de Dios.”
2 Corintios 3: 4-5
Debemos entender que nuestra identidad no está en ser reconocidas por otros sino en el que somos conocidas por El Padre.
Aunque nadie vea lo que hiciste, aunque nadie festeje tus logros contigo o suba un post de Instagram de ti en una plataforma, esto no significa que El Padre no lo ve.
Él no te escoge por tus logros sino por tu corazón.
Si tu corazón está en el lugar correcto, créeme que no vas a vivir esperando el reconocimiento de otros ya que Él llenará cada necesidad de tu vida con un propósito mayor. No digo que todo reconocimiento es incorrecto, muchas veces Dios usará a personas para traer ánimo y para hablar directo a tu corazón. Incluso te puede usar a ti para animar a alguien más y reconocer su trabajo, es por eso que nuestro corazón siempre debe estar sensible a Él.
Hoy te animo a dejar de preocuparte porque alguien te mencione en su historia, cuando para Jesús eres la razón de la suya.
Oración:
Señor Jesús, gracias por hacerme parte de tu historia. Gracias porque en tu amor encuentro la afirmación que mi corazón necesita. Ayúdame a entender que todo lo bueno que tengo y todo lo que soy proviene de ti y todo es para un propósito mayor. Gracias por amarme tal y como soy. Pon en mi tu corazón.
En el nombre de Jesús,
Amén.
XOXO
Angie.




Gracias a Dios por ti vida !!
Este mensaje llego a mi corazón ❣
woow justo a mi <3 .... Dios les bendiga, saludos desde Edoméx.
ENSERIO QUE DIOS TE USA DE UNA MANERA MAGNIFICA, DIOS SIGA BENDICIENDO TU VIDA TKS!❤
@angie_garcia324