COMPLETAMENTE SANA
- nosotrasblg

- 22 mar 2021
- 3 Min. de lectura
Voy a ser muy vulnerable esta vez. ¿Porque? Porque creo genuinamente que cuando una persona abre su corazón puede haber alguien ahí afuera viviendo algo similar.
¿Alguna vez haz pensado que en tu presente estás viviendo “consecuencias” de tu pasado?
Hace muchos años tomé varias decisiones incorrectas, era una niña de 14 años sin identidad, buscando amor en todos lados, aceptación en otros y afirmaciones de personas incorrectas. Hice lazos complicados de romper, viví experiencias que me marcaron y sí, sentí condenación más de una vez.
Este año cuando todo estaba bien, cuando estaba más plantada en mi iglesia, cuando ya había encontrado mi identidad en Él, cuando sentía que todo se acomodaba llego un diagnóstico no muy favorable.
En mi cabeza llegaban pensamientos de “¿porque ahora?”, “¿ acaso son consecuencias de lo que viví hace años?”, “¿que pasará ahora?”. Hubo temor, tristeza, confusión y de nuevo un poco de condenación.
Incluso llegue a llorar con mis papás diciéndoles que sentía que lo que me estaba pasando era un hilo que no me dejaba soltar mi pasado y abrazar la promesa que Dios tenía para mí.
Tenía que ir a un segundo chequeo y lo único que hice durante esos meses fue orar, orar y orar. Pedirle a Dios que quitara todo temor, condenación y que me diera paz en ese momento complicado. Incluso, oraba por sanidad. Le decía a mi mamá “oro por que se haga su voluntad aún si no es lo que quiero” pero en el fondo de mi corazón yo si creía firmemente en que Dios podía sanarme.
Llego el día de mi chequeo, la noche antes ore una vez más “Dios que se haga tu voluntad pero yo se que me vas a sanar”, desperté y honestamente, iba tranquila, al momento del chequeo mi mamá me acompañó y en mi cabeza mientras el doctor me explicaba cada cosa yo solo pensaba y repetía “Dios mi vida esta en tus manos” y estás fueron las palabras del doctor “tú estás completamente sana”.
Quiero decirte algo, Dios sana, Dios hace todo nuevo, Dios restaura pensamientos, Dios da segundas oportunidades y aún así, si no ves lo que esperabas, nuestro milagro es Cristo Jesús. Es esa paz inexplicable, es esa gracia inmerecida y es esa promesa de que en cada paso de tu proceso estará Él.
Nada de lo que tu hayas hecho antes va a definir quién eres hoy. No importa el diagnóstico, no importa tu situación, no importa tu contexto. NADA de lo qué pasa hoy te hila a tu pasado.
No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús.
Se libre, respira, suelta tu pasado para abrazar lo que Dios tiene para ti. Créeme, será bueno.
Oración:
Señor Jesús, te doy tantas gracias por que me perdonaste, porque nunca dejaste de amarme y porque haz estado en mi vida aun cuando yo no te sentía.
Gracias por abrazarme en momentos difíciles y por darme esta paz que simplemente no se puede explicar. Gracias por verme con gracia y por haber hecho un llamado y propósito con mi nombre. Te amo tanto y estoy tan enamorada de ti.
xoxo
Andrea Gibbs




Gracias Andrea, porque a pesar de que no nos conocemos nos une el amor de Cristo. Tú has sido de gran bendición a mi vida, y este blog viene a ser refrigerio a mis tormentas interiores. Dios bendiga tu vida, un abrazo.
¡Hermoso! Que alegría me da encontrar estos espacios llenos de Dios. Gracias, es la primera vez que leo este blog.