EN MEDIO DE LO PERDIDO
- nosotrasblg

- 10 ene 2022
- 7 Min. de lectura
El 2022 ha llegado. Tal vez no de la manera en la que esperábamos, pero ha llegado. A 10 días de haber iniciado el año, muy probablemente ya iniciaste con tus propósitos de Año Nuevo y te sientes satisfecho con tu progreso, o muy probablemente ya rompiste la dieta y te desanimaste en el gimnasio (no te preocupes a todos nos pasa). Pero probablemente si eres como yo, sigues recordando y pensando en aquello que sentimos que ganamos o perdimos en el 2021 para así encontrar motivación para el 2022.
Quizá tu eres de aquellos que dice ya lo pasado pasado y ya cerraste el libro del 2021; o por el otro lado sigues aferrado al 2021 y no quieres soltar o enfrentar lo que esta por venir. Sin embargo, creo firmemente que como cerraste el 2021 puede determinar la manera en que entras en este 2022. Por lo cual es importante reflexionar en esto para que puedas hacer las pases con aquello que no fue como esperabas y no entrar con peso innecesario a este nuevo año.
Es importante hacer las paces con lo vivido para poder entrar en Paz a lo que está por venir.
Tal vez tú no podías esperar por cerrar el 2021 porque para ti fue un año PERDIDO. Tal vez el año pasado fue un año donde perdiste tu salud ante un mal diagnóstico.
Perdiste dinero porque perdiste tu trabajo.
Perdiste tiempo y el año se te fue en un abrir y cerrar de ojos.
Perdiste una relación.
Perdiste el ánimo para emprender y ser disciplinado.
Perdiste a un ser querido.
Perdiste un bebé.
Perdiste sueños.
Perdiste ilusiones.
Perdiste la alegría.
Perdiste tu paz.
Perdiste la fé.
Perdiste el amor.
Sabes la intención de todo esto no es regresar y abrazar el pasado y aferrarte sin querer soltarlo porque podemos estar de acuerdo que eso es masoquismo.Tampoco es intentar borrar todo lo qué pasó o perdiste el año pasado y soñar con un futuro perfecto porque eso es irrealismo.
Pero al leer parábolas en la Biblia como la de la oveja perdida, la moneda perdida o el hijo pródigo, podemos ver a un Jesús que está interesado en encontrar lo perdido. ( Mateo 15)
Vemos a un Jesús que le da valor a lo que parece insignificante porque para Él, nada realmente está perdido.
Puede ser que hoy tú sientas que perdiste mucho el año pasado, pero hoy quiero decirte que nada está realmente perdido hasta que decidimos no hacer nada al respecto. Hoy quiero decirte, que de lo perdido siempre hay algo que puede ser restaurado, ser renovado, ser recuperado, ser retomado, ser reconciliado, ser reconstruido, y ser recordado.
Podemos encontrar esperanza en tantas historias en la Biblia de cómo muchos encontraron restauración y propósito en medio de lo perdido.
Fue en medio de los años que parecían perdidos para Abraham, que Dios le dio la promesa de que sería padre de generaciones.
Fue en medio de lo que parecía el fin de la humanidad con un diluvio, que Noe encontró gracia y favor con Dios y cumplió un propósito.
Fue en medio de el desierto cuando Moisés estaba perdido que se encontró con la presencia de Dios en una zarza ardiente.
Fue en medio de cuando Daniel estaba en el horno de fuego, que vio la gloria de Dios ahí con ellos.
Fue cuando Ester sentía que su pueblo estaba perdido que encontró fuerza para llevar a cabo la tarea y el propósito de Dios en su vida.
Fue cuando Job perdió todo lo que tenía que pudo entender la soberanía de Dios
Fue cuando Pedro creyó que había perdido la pesca del día que Jesús lo encontró y le dijo que echara la red del otro lado.
Aún en medio de todo lo que haz perdido; hoy quiero animarte a encontrar estas 4 cosas que puede que hayas perdido que te han paralizado de seguir avanzando.
1. Dios quiere que recuperes tu fe al descansar en Su poder.
Hay veces que Dios va a permitir que pasemos por quebranto pero es solo para que podamos ser reconstruidos en la obra maestra que Él planeo desde un inicio.
Jeremías 18:1-6 dice:
“El Señor le dio otro mensaje a Jeremías: «Baja al taller del alfarero y allí te hablaré». Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo. Después el Señor me dio este mensaje:”“«¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos.”
Hoy necesitamos recordar que Dios hace que todo obre para bien para aquellos que lo aman y que su voluntad es buena agradable y perfecta. Sus planes son de bien y no de mal y aún en medio del dolor creer con todo nuestro corazón que Él nos está reconstruyendo y refinando como al oro.
Nuestro pastor Marcos Richards lo dice así: Cuando no podemos entender la mente de Dios podemos confiar en su corazón.
Dios estuvo, esta y siempre estará en control de tu situación. Él esta por encima del problema y por encima de la pérdida.
Él nos ama por sobre toda cosa y quiere vernos vivir en libertad y aprovechar al máximo cada día.
Sin embargo, tenemos que reconocer en que muchas veces tiene que haber pérdida para que el milagro sea necesitado.
Tiene que haber un reconocimiento de que no podemos solos y que estamos perdidos sin el para que sólo Él obre con su intervención divina.
2. Dios quiere que recuperes la paz al rendir tu temor.
El experimentar lo frágil de esta vida o la pérdida de algo que amamos, crea un temor de volver a vivirlo. Pensamos, “Si ya me pasó una vez me puede volver a suceder” o “Una vez lo soporte pero una segunda no creo”.
Es tan fácil perder la esperanza y la fe en medio de situaciones complicadas. Pero Dios no nos ha dado un espíritu de temor; sino de amor, de poder de gozo.
Juan 14:27 dice:
“»Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.”
Salmos 23:3-4 dice:
“Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre. Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.”
Dios no nos promete un 2022 sin dificultad pero si nos promete que estará ahí con nosotros para atravesarlo juntos.
Creo firmemente que antes de conocer a nuestro Dios de restitución, de restauración. Necesitamos conocer a nuestro Dios consolador. El quiere sanar tu corazón y abrazarte en medio del tiempo difícil.
Porque como dice Job, “Así como parece que El hiere, Él también venda las heridas”.
3. Dios quiere que reavives el amor al recordar a tu Salvador.
Si una cosa hay a la cual aferrarnos y pelear por esto, es el amor. La única manera en que podremos recuperar el amor, es viendo y reconociendo la fuente de amor que es nuestro Dios.
De todas las pérdidas y sufrimientos; fue en medio de el dolor de Jesús al colgar de un madero que tú y yo encontramos salvación.
Fue por amor que Él tuvo que entregar su vida para que tú y yo encontráramos la nuestra. Fue por amor que Él entregó su cuerpo para que tu y yo hoy disfrutáramos de la relación correcta con Dios.
Su quebrantamiento, su dolor no sólo terminó en ganancia para Él sino para todos nosotros. Lo que se había perdido con el pecado de Adán. Dios lo restituyó a través de Jesús.
Este es el sacrificio de amor más grande, y al encontrarnos con ese amor no tenemos más que responder en agradecimiento y adoración. Ninguna pérdida nunca se comparará con la ganancia que obtuvimos gracias a la sangre de Jesús derramada en esa cruz.
Quizá no te sientes merecedor de ese regalo, pero amiga nadie lo somos. Ese regalo no puede ser pagado pero si disfrutado. No hay nada que podamos hacer para ganar o perder su salvación pero si podemos disfrutar de la salvación.
4. Dios quiere que retomes tu propósito al reconocer Su bendición.
Sabes, nuestra historia de redención no solo termina con nuestra salvación; sino si seguimos aquí en la tierra es para cumplir un propósito más grande y dar fruto del cual otros puedan alimentarse y así conocer a nuestro redentor.
Juan 15: 1 - 5
“»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más. Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.”
Nosotros no podemos producir frutos sin estar plantados a la vid que es Dios. Nunca se ha tratado de nuestra historia o nuestro fruto, sino de un fruto mayor. Somos ramas contando la historia del salvador. Ramas que aveces vamos a recibir poda pero solo es para dar más fruto y esa pérdida logrará que demos más fruto. El poda pero lo hace por amor.
Siempre recordemos que nuestro fruto no viene de nuestras obras, de nuestro éxito, nuestro liderazgo, nuestros talentos, nuestras posesiones; sino de permanecer plantados en Dios. En su palabra, en su pueblo, en su presencia.
No confundamos el fruto de nuestra vida con las hojas de aquellos que nos rodean. Las hojas son llamativas pero el fruto es lo que alimenta a los que nos rodean. El verdadero fruto viene de un corazón que busca el corazón de Dios. Y aunque el fruto aveces es más pequeño que las hojas, este trae propósito eterno.
Oración:
Señor Jesús,
Ayúdame a reconocer Tu soberanía, Tú grandeza y poder para así recuperar mi fe. Ayúdame a rendir mis temores para reclamar La Paz que quieres darme. Abrázame con tu consuelo. Ayúdame a recordar Tu obra en la cruz todos los días de mi vida y a pelear por el propósito que tienes para mi. Quiero entregarte lo pasado recuperando mi fe, paz, amor y fruto para así entrar confiado a este año por venir. Te necesito.
En el nombre de Jesús,
Amén.
Xoxo
Angie




Hola, gracias por dejar que Dios obre en ustedes con este gran mensaje, ha sido en verdad de bendición para mi vida, hoy Dios ha hablando a mi a través de meditar en lo escrito de este blog, en verdad ha sido significativo, Dios las siga usando, bendiciendo y seguir dando fruto por la gracia de Dios y para Dios, un abrazo desde Nuevo León.
Gracias ! La gracia de Dios sea con ustedes. Me alegra leer y volver a recuperar mi fe, porque no todo está perdido si tenemos a Cristo de nuestra parte. Saludos desde Chile 🇨🇱 🤍✨🙏🏼